El caso que nos ocupa conecta nuevos aspectos de vanguardia relacionados con la planetología y astrobiología en Lanzarote, específicamente en zonas y procesos singulares seleccionados de la isla. Posee unas peculiaridades singulares que le convierten en una zona privilegiada para el desarrollo de estas investigaciones planetarias y astrobiológicas con claros retornos de interés cultural, turístico y socioeconómico.

Con objeto de comprender el estado actual del tema (conjugando geología planetaria y astrobiología), es importante describir algunos fundamentos básicos sobre la situación del estudio de los análogos en exploración planetaria, incluyendo propuestas relacionadas.

La geología planetaria constituye un ámbito temático específico reconocido oficialmente en el contexto internacional de campos, disciplinas y subdisciplinas científicas de la UNESCO, cuya revisión y reorganización se ha propuesto recientemente (Martínez Frías y Hochberg, 2007, Inter. Sci. Rev. 32-4: 315-319). De acuerdo con estos autores, dado que la mayor parte de los estudios y tópicos de investigación sobre geología planetaria involucran principalmente a geólogos, es decir, caen dentro del campo 25 de la UNESCO “Earth ans Space Sciences”, se ha sugerido que sería muy apropiado asignar un nuevo código adicional UNESCO (2512.04) para la geología planetaria (con referencias cruzadas entre ambos: 2104.04 y 2512.04). Ello permitiría disponer de una clasificación más ajustada a la situación real de la profesión y coherente con las investigaciones que, sobre esta temática, realiza este colectivo. Aunque no existe una definición concreta y estandarizada de la geología planetaria, también denominada astrogeología (término propuesto por 1ª vez por Eugene Shoemaker en 1961, considerado internacionalmente como fundador de la disciplina), una de las mejores corresponde a la utilizada por la Arizona State University, una institución emblemática y pionera en esta línea de investigación:

La geología planetaria puede definirse como “el estudio a distintas escalas del origen, composición, distribución y evolución de la materia condensada en el universo en forma de planetas, satélites, cometas, asteroides y partículas de distintas dimensiones y génesis. Esto conlleva la incorporación y estudio pormenorizado de datos procedentes de sondas espaciales, análisis comparados de meteoritos y polvo cósmico, estructuras y eventos de impacto meteorítico, simulaciones de laboratorio de varios procesos planetarios y también estudios de campo sobre análogos terrestres útiles para la exploración y modelización de los mecanismos y procesos geológicos que tienen lugar más allá de las fronteras de nuestro planeta” (Martínez-Frías, 2008).

Las principales contribuciones científicas generadas hasta el momento corresponden a los siguientes trabajos en congresos nacionales e internacionales: