Descripción

Las potentes coladas de lava de Los Ancones, que proceden del cono volcánico pleistoceno de Montaña Corona, se derramaron hasta alcanzar la antigua línea de costa y penetraron en el mar formando uno de los cabos más pronunciados de la costa oriental de Lanzarote. Su emplazamiento en ambiente litoral somero dio lugar a procesos explosivos de contacto lava/agua y a la formación de espectaculares pseudocráteres sobre su superficie. Los pseudocráteres son morfológicamente similares a un cono volcánico y están constituidos por materiales de proyección balística, en gran medida soldados, alrededor de un centro de emisión. No obstante, a diferencia de los centros de emisión que son lugares por los que el magma sale a la superficie desde un conducto magmático o dique, los pseudocráteres no tienen raíces magmáticas, es decir, no están alimentados por un dique, sino por una corriente de lava. La existencia de estos relieves prominentes sobre la colada ha favorecido su desmantelamiento y la generación de múltiples llanos de carácter endorreico ubicados entre los pseudocráteres, en los que se acumula una gran cantidad de material fino.

El interés principal de Los Ancones es de tipo volcanológico. Posee también interés geomorfológico y sedimentológico. Su estado de conservación es excelente y sus condiciones de observación muy buenas, con una pista de acceso y numerosos senderos de baja dificultad que permiten cruzar el LIG a través de los pseudocráteres o siguiendo la línea de costa. Destaca la diversidad geológica que sustenta la existencia de diversos hábitats.