Descripción

Las más antiguas de Canarias, pues fueron puestas en explotación en el siglo XVI, se localizan en una superficie llana situada al pie del acantilado de Famara, estando separadas de la isla de La Graciosa por “El Río”. La llanura sobre la que se asientan está constituida por materiales detríticos resultantes de la erosión del acantilado de Famara. La concentración y posterior evaporación de la sal se ve favorecida por la existencia de un lago interior protegido del mar por una berma litoral. El fondo de este lago interior está situado por debajo del nivel del mar, permitiendo la entrada natural de agua solamente durante los periodos de temporal. Se trata de salinas naturales que fueron adaptadas por el hombre para su explotación. La actividad en las salinas disminuyó hacia 1760 y cesó definitivamente a principios de los años 70 del siglo XX.

Interés principal de tipo geomorfológico y secundario de tipo petrológico. Tiene además un gran valor histórico y cultural. Por otro lado, cabe destacar el valor paisajístico y la gran biodiversidad (especialmente crustáceos, aves y algas) que se genera a su alrededor.